Mi epifanía


Por Carlos Heredia Zubieta

CIDE


Hoy les quiero hablar de la confianza en el otro. Como nos han enseñado nuestras abuelas, la confianza tarda mucho en ganarse, pero si uno se descuida puede perderla rápidamente.


Yo soy profesor universitario en México. Cuando entrevisto a estudiantes de bachillerato que buscan ser admitidos, les hago siempre la misma pregunta: ¿en quién confías?

Algunos contestan de inmediato: en mi mamá, en mi papá, en mis hermanos, en mi madrina. Otros dudan por algunos segundos y dicen: en mi maestra. Unos más señalan que sólo en sí mismos.


Cuando empezamos a caminar para impulsar el proyecto “Jóvenes Promesas”, los mexicanos nos preguntamos: ¿y con quién vamos a hacer este proyecto en Guatemala, Honduras y El Salvador? En pocos días vino la respuesta de una colega: “Pues con Fe y Alegría”.


En México no hay escuelas de Fe y Alegría. Entonces Elio Villaseñor Gómez y yo viajamos a la capital guatemalteca a hablar con el padre Miquel Cortés y de inmediato hicimos “clic”. Hubo buena química desde el primer minuto. Tuvimos una epifanía, es decir una revelación, como los Reyes Magos que buscaban el lugar del nacimiento de Jesús y lo encontraron al seguir a una estrella.


Así fue nuestro descubrimiento con Fe y Alegría: “ya no necesitamos seguir buscando, hemos hallado a los socios, aliados, colegas y amigos que estábamos buscando”.


Lo mismo ocurrió en el proceso de pre-selección y de admisión de los jóvenes en los tres países: el magnífico trabajo de Fe y Alegría nos inspiró una gran confianza.


Hoy les quiero compartir un artículo maravilloso:

https://plazapublica.com.gt/content/donde-se-acaba-el-asfalto-germinan-estrellas Está escrito por Mónica Salazar, una periodista guatemalteca, quien afirma: “Las escuelas de Fe y Alegría son estrellas que iluminan esta larga noche que llamamos Guatemala”.


Estos renglones son mi reconocimiento personal a Fe y Alegría, en un momento en que está bajo amenaza de reducción de su presupuesto por funcionarios y legisladores que quieren impedir que nazcan y germinen las estrellas.


Vaya desde aquí la expresión de nuestra amistad, nuestro cariño y toda nuestra solidaridad con directivos, maestros, estudiantes de Fe y Alegría y especialmente con los jóvenes que hemos recibido acá en México para seguir sus estudios de bachillerato técnico. No están solos, sus amigos mexicanos vamos caminando a su lado.


¡Felices fiestas a todos!