Por Elio A. Villaseñor

Director de Puente Ciudadano, A.C.

Los procesos de los jóvenes en lo que respecta a su inserción en el espacio público van viento en popa. Se han ido incorporando, a partir de sus aptitudes y sus habilidades a nuevas experiencias de vida. Estas inserciones abren nuevos contactos con otros actores sociales y empresariales los cuales van enriqueciendo su proceso de formación. 

 

En esta etapa que están viviendo los y las jóvenes, sus actividades en el deporte, en las empresas, y en el camino hacia la autonomía, se abren nuevos desafíos. Se ven en la situación de demostrar que son capaces de competir, de estar a la altura de las situaciones, haciéndoles frente con calidad humana y profesional realizando sus tareas exitosamente.

 

En este nuevo ciclo las participaciones de los jóvenes en la vida cotidiana en Puebla, les brindan la oportunidad de vincular los conocimientos de Conalep con la formación de acompañamiento para empezar a aterrizar su proyecto de vida integral.

 

Cada vez más, los jóvenes buscarán nuevos canales y retos para ser personas responsables y comprometidas ya sea en su vida personal, pero también como miembros de un colectivo de jóvenes. Con cada paso los jóvenes nos sorprenden con ese espíritu de insertarse en nuevos espacios y de ponerle mucho empeño a todas sus actividades. A pesar de las condiciones actuales que se viven a raíz de la contingencia por el COVID19, ellos han sabido responder con madurez, empatía y responsabilidad a esta realidad y nos demuestran nuevamente que cuando se tienen objetivos claros, siempre se encuentran caminos para llegar a ellos.

 

 

 

Dolores Bravo

Dueña de la casa de estudiantes donde habitan Yojan y Mario

Yo no conocía el programa Jóvenes Promesa. Apenas lo estoy conociendo y ha sido una buena experiencia, reconozco la importancia y la necesidad de estas iniciativas. Mi papel en el programa como anfitriona de Yojan y Mario, pues ahora viven en mi casa en una nueva etapa para ellos, es echarles un ojito sutil, sin embargo, la responsabilidad de resolver sus asuntos es personal de cada uno. Me parece que el programa es muy bueno para que estos chicos y chicas tengan oportunidades. Los recibimos con los brazos abiertos.

Tengo muchos años recibiendo estudiantes de otros países. Fueron las necesidades de la vida las que me abrieron la oportunidad de recibir estudiantes de distintos países en mi casa. Mi carácter es alegre, soy muy platicona, por eso, abrir mi casa fue sencillo. El primer estudiante que recibí venía de Estados Unidos y desde entonces soy muy feliz, porque he dialogado con muchas personas de distintos lugares de mundo.

Yo fui empleada bancaria y me di cuenta que me gusta mucho la convivencia con las personas. Me alegra, me emociona. Soy una persona empática y me gusta escuchar a las personas. Antes no sabía, sin embargo, la experiencia de recibir estudiantes, me ha enseñado a abrirme y a escuchar. Ahora soy yo, auténticamente. Lo disfruto muchísimo.

He notado que, en estos intercambios culturales, las ideas que se tienen de los países, ideas exageradas en muchos sentidos, al enfrentarse con la realidad, se modifican. En mi casa, a través del diálogo, los jóvenes Mario y Yojan, se sienten acogidos, respetados.

Por mi parte, en todo este trayecto, he aprendido de sus culturas y a transmitirles lo nuestro, lo mexicano. A mí todo me gusta limpio, me gusta mucho la disciplina y la puntualidad. Este ejercicio se trata de compartir los valores. Sin embargo, tampoco se trata de forzar mis ideas, yo he aprendido a respetar al otro. Mario, por ejemplo, me propuso: ¿Y si sembramos pimientos? No siempre se puede hacer cargo de esto porque sus tiempos no siempre lo permiten, sin embargo, respeto la iniciativa y lo apoyo, estoy dispuesta a compartir mi conocimiento en el tema, soy una apasionada de la ecología y él demuestra interés.

Los he acogido de una forma familiar, respetando sus tiempos, apoyando a su adaptación a la nueva vida. Les he recomendado comer amaranto, por ejemplo, porque es muy nutritivo y es algo muy propio de nuestra cultura. También les he guiado en las cosas más mundanas como saber comprar el pollo y cuáles son lugares más convenientes.

He observado que estos chicos son muy autosuficientes: Mario es muy maduro, y Yojan es responsable consigo mismo. He notado que han sabido administrarse en tiempos y dineros, sobre todo Yojan, que, en un momento, noté que le costó un poco más de trabajo. Ser una buena anfitriona es abrirle las puertas de tu hogar, respetando a la persona como es, apoyándolos en sus necesidades, escuchándolos, pues a veces quieren platicar. Otras veces están cansados y lo que quieren es comer y retirarse a sus habitaciones.

Yo recomendaría a los jóvenes que ocupen menos sus celulares y que se reconozcan como seres muy amados. Que acojan el programa y que aprovechen los apoyos, que se reconozcan que es una oportunidad única reservada a solo muy pocos, para potencializarse como las buenas personas que son. Que se sientan valorados. La vida es maravillosa y debemos aprovecharla cada día. Este es un aprendizaje que les quiero compartir.

Mario Adolfo Tejada Calderón 

Joven Promesa

Hace dos meses empecé una vida independiente. Esta aventura, como la llamo, no es algo sencillo de decidir, sin embargo, por alguna circunstancia decidí que era momento de dar un paso importante. Creo que esto me ayudó a salir de zona de confort y enfrentarme a una aventura en la que todo depende únicamente de mí, no me costó demasiado, pero si fue importante mentalizarme y comprender lo que implica esta decisión.

 

Es increíble cómo pasamos por la vida sin darnos cuenta de pequeños detalles que te llenan como persona, en esta etapa tuve la oportunidad de descubrir satisfacción en pequeñas acciones como comprar mi despensa, organizar mis tiempos y hacer mi comida. Son cosas que a veces no le ponemos la importancia adecuada pero que una vez que las haces descubres lo bien que se siente tener la capacidad de ser autosuficiente y aprender de los errores, a veces de cosas tan triviales como “olvide ponerle sal a mi arroz,” o “no compré una libreta el día de ayer,” sencillas cosas que aprendes de la cotidianidad y entender que hacerte cargo de ti mismo más que una responsabilidad es un acto de amor propio.

 

Tengo la oportunidad de compartir esta aventura con mi compañero Yojan con quien me llevo bastante bien. Esto ha abierto la pauta a convivir más y conocerlo desde otra perspectiva, y ha sido cómoda la convivencia. Algo que creo que nos ha ayudado es que cada uno tiene su ritmo de vida: cada uno tiene sus actividades y ambos respetamos eso, sin embargo, hay cosas en las que coincidimos en el día como la hora de la cena o el momento de hacer tareas y es bastante cómodo compartir las vivencias de cada uno en nuestra jornada escolar. Ambos tenemos la oportunidad de aprender del otro y de contar con apoyo en caso de necesitarlo.

 

Ha sido bueno este tiempo de vida independiente Me siento contento porque di el paso que necesitaba para crecer y avanzar en el camino hacia mis metas. Sé que puedo superar las dificultades que vengan porque he aprendido lo necesario, mi familia de acogida jugó un papel fundamental en este paso porque gracias a ellos mejoré la seguridad en mí mismo y me brindaron las herramientas para volar y emprender mi camino. La vida es una aventura y pienso que hay que vivirla independientemente de los riesgos, finalmente los riesgos, los tropiezos y las cosas buenas significan un aprendizaje y espero nunca dejar de aprender de esta maravillosa aventura.

 

 

Yojan Gamaliel Urbina Bueso

Joven Promesa

Han pasado más de 2 meses ya desde que comencé la vida de un estudiante independiente. La experiencia que estos días transcurridos me han brindado, ha sido muy buena para mí pues he aprendido a manejarme aún más por mi propia cuenta. También, estos días han sido muy buenos maestros en la formación de mi carácter y personalidad.

 

El hecho de estar viviendo solo es una experiencia sumamente enriquecedora, que no solo me ha enseñado a valerme por mi mismo, sino que también me ha hecho abrir los ojos y darme cuenta de cuán valioso e importante es compartir tiempo con uno mismo, y para darme cuenta de muchas cualidades que no sabía que poseía. Todo este proceso, el cual estoy pasando, es y siempre será mi proyecto de vida; el cual espero que me dé las herramientas necesarias para hacerle frente a las diversas situaciones que en la vida se me presenten.

 

Los momentos vividos en los últimos días, han sido vitales para entender el gran valor que tienen los amigos y la familia y para ser un poco más conscientes de lo importante que es ir por la vida creando lazos de verdadero valor con las personas que se nos cruzan en ésta. También, me han servido para estar seguro de que voy en el camino correcto.

Pilar Salazar

Puente Ciudadano A.C.

Los últimos meses han sido de reconfiguración en muchos sentidos, los jóvenes, por ejemplo, se habían retado a reconfigurarse en sus subjetividades. Sin embargo, los últimos días nos invitan a hacerle frente a los retos que implica vivir en un contexto de pandemia. El COVID-19 ha alcanzado a los cuatro países que participamos en este programa. Cada gobierno ha rendido declaraciones y ha puesto en práctica las medidas que piensa más pertinentes. Las clases han sido suspendidas y se han ideado estrategias de educación a distancia. Desde la ejecución de este programa en Puebla, estamos tomando medidas también. Aunque hemos suspendido toda actividad presencial, encontramos en las nuevas tecnologías herramientas que nos permitan seguir la comunicación y el compartir de experiencias y reflexiones. Hacemos el llamado colectivo a cuidarnos y cuidar de los demás quedándonos en casa y acatando con nuestras responsabilidades escolares,  laborales y familiares con el apoyo de las TICs y con solidaridad con quienes nos rodean. 

 

Por otro lado, los jóvenes quisieran enviar un saludo en tiempos de COVID-19. De todos nosotros, ¡mandamos vibras bonitas y de solidaridad a quienes acompañan este caminar!